viernes, 31 de mayo de 2013

¿Depende de nosotros nuestro destino?

Es un día lluvioso, muy frecuentes en el mes de mayo donde se ven las gotas que se deslizan en mi ventana; leyendo mi libro de Doce Cuentos Peregrinos de Gabriel García Márquez, deteniéndome en un cuento especifico “Solo vine a hablar por teléfono”, eso es lo que me recuerda ese momento de aguacero que aparece en  la historia de María o como yo la llamo “la pobre abandonada”.

No encuentro palabras para decirlo, pero María se desvío de su destino, no sé si es así o no, pero lo que creo es que uno mismo arma su propio rumbo y ella simplemente se equivoco de camino, yo no hubiese querido eso para su persona, me hubiese encantado de que se hubiese reunido con su prometido y terminar en un final feliz, pero uno tiene que aterrizar y darse cuenta de que no toda novela va a terminar como un cuento de princesa o cualquier tipo de literatura popular.


¿Nos sumaremos al abismo de la tristeza?
Hasta ahora no tengo ninguna queja o descontento con el libro, lo encuentro interesante, bastante sugestivo aunque con algunas muertes entre medio de sus páginas, pero eso no me conmueve para nada, lo que también  me llamo la atención fue la historia de “El avión de la bella durmiente”, yo hubiese preferido que fuese más extenso ya que tenía en él mucho que dar, aunque tuviera algún final “atroz”, pero que se explayara más en su tema, donde la mujer se haya despertado y se hubiesen conocido a través de diálogos, pero no haber mostrado lo desubicada que fue ella al no saludar y a quedarse dormida en el avión y dejar a ese pobre hombre, enamorado de su belleza, con las ansias de hablarle y de demostrarle su amor.
disfrutemos el viaje juntos...


Simplemente hay que dejarse llevar en la vida, formar nuestro futuro a nuestro modo pero con madurez constantemente, ahora voy a tener mucha precaución para así no subirme al tren equivocado que de un vuelco en mi vida…

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